04 julio 2020

Boletin Al-a-limón N°1 Graciela Ruiz


                                               



                                                                                           

       ¿Qué porvenir sin ilusión?                                                                                                                                                                                                                                                                                            Graciela Ruiz


La expresión “al alimón”  supone un origen árabe que encierra la invocación a Allah, la lengua la ofrece toda junta “ alalimón”. Otra versión más antigua reconoce su origen en la expresión  arabe Allah le yimún  que resultó ser turca y  su traducción sería La gracia de Allah puede ser concedida(1) . Este encuentro etimológico me hizo pensar que el boletín del CID Tucumán nacía protegido por  lalengua y la gracia divina. Es mi ilusión.
Terminando el mes de junio de 2020, en plena Pandemia del Covid 19, alguien dice “volvimos a la edad media”(2)  resonó en mi propia sensación de regresión y me interrogó.
Hay un mito sobre el origen del mundo estable. En el antiguo Egipto estaba vivo el mito de Shou, el Dios del aire. Era la personificación del Estado, pues tenía la tarea de mantener levantado el cielo sobre la tierra, a fin de que éste no se desplomara. El dios mencionado sostiene la cúpula celeste a distancia de los hombres y así mantiene a la vez  la unión entre el cielo y la tierra. De esta manera el orden del mundo se encuentra en un difícil equilibrio; es la catástrofe detenida. Por lo tanto hay que comportarse cuidadosamente con Shou, pues de lo contrario podría suceder que dejara que el todo se derrumbase.(3)
 ¿Quién fastidió a Shou?  Sucede que “No puedo respirar” se transformó en una insignia de masas y como house of cards  se derrumban sistemas de salud, líderes mundiales, instituciones internacionales, mercados bursátiles, mega empresas.
 Freud: ¿Cómo se defendió el individuo de los hiperpoderes de la naturaleza? Responde: humanizándola  para sentirse como en su casa en lo más siniestro. Acorde con un arquetipo infantil no sólo  humaniza la naturaleza también  le confiere el poder paterno, padre a quien se teme pero quien también protege en el desamparo. Aparecen los mitos.(4)  Para hacer soportable el desvalimiento se crea el tesoro de representaciones religiosas que son ilusiones, comparables con ideas delirantes. Freud justifica largamente su existencia consoladora pero observa que ya no ejerce la misma influencia en los hombres a causa del espíritu científico. A criterio de Freud esta situación libera de un gran peligro a la cultura al deshacerse de las restricciones intelectuales que impone la religión, al prohibir pensar. La apuesta freudiana es a la ciencia.
Para Freud no se puede ser eternamente un niño. El infantilismo debe ser superado. Significa confesarse su total desvalimiento, su nimiedad dentro de la fábrica del universo;  dejar de ser el centro de la creación, el objeto de los tiernos cuidados de una providencia bondadosa. Puede llamarse a esto “educación para la realidad”(5). 
A Freud no se le escapa que también sus esperanzas pueden ser tomadas como ilusorias. Se equivocó cuando supuso que  “ningún hombre cae en el espejismo de creer que la naturaleza ya está conquistada y pocos osan esperar que alguna vez el ser humano la someta por completo”.  Nos despertamos abruptamente de ese espejismo en el que  caímos. La ilusión no está en la ciencia está en aquellos que prefieren  la suposición de la infalibilidad de la ciencia. En lo que va de la pandemia escuche solo a una mujer anciana que repetía “hay que rezar mucho, hay que rezar mucho”. Y escuché infinidad de veces  “  hasta que no tengamos la vacuna…”. El capitalismo y la ciencia desplazaron la experiencia de una vida tradicional.  Hay otras maneras de seguir siendo niño, se lo llama narcisismo del sujeto moderno.
 Lacan cita las Antimemorias de André Malraux (6)  en donde  un sacerdote le dice a este; “Lo que he llegado a creer, fíjese, en este ocaso de mi vida, le dijo,es que no hay personas mayores” Esta cita es a su vez comentada por Eric Laurent (7) quien amplía la idea recordando otro testimonio del mismo texto, esta vez de una sobreviviente de los campos de concentración. “Lo que se decía había tomado para mí una forma extraña: encontraba infantil a todo el mundo”.  La actitud de ignorar la muerte tiene un lado profundamente infantil. La persona mayor es aquella que se ha animado a enfrentar la pérdida de lo viviente, en el texto Eric Laurent lo describe como la persona que se hace responsable de su goce quien puede ir más allá de los semblantes y ha experimentado la cuestión del resto.
 Habitualmente el sujeto oscila en un combate tenso entre una posición y la otra. Si la ciencia puede suturar el agujero que el virus provocó en la trama simbólica-imaginaria, probablemente se restablezca la ilusión protectora de la ciencia y de la “solidez” del discurso capitalista. En caso contrario, veremos cada vez más lo que ya encontramos, un muestrario diverso que sale a la luz, las variantes de la defensas frente a  lo real. El paranoico que  no cree en lo real y desarrolla la teoría de la conspiración. La exacerbación de los cuidados sanitarios a niveles invivibles. El advenimiento del sin sentido de la vida. Las oscilaciones bruscas de estados de ánimo. La invención de lo nuevo. La superproducción de los sueños…

[2] La afirmación se sostenía de la imposibilidad actual de proyectar el futuro, condición del hombre moderno. También de lo fallido de la razón para dar cuenta del mal que nos aqueja y la restricción de la libertad individual.
[3] Safranski Rüdiger. El mal o el drama de la libertad. Fabula Tusquest Editores. 2005. Barcelona. España.pag 17
[4] Freud S. Obras Completas Tomo XXI. El porvenir de una ilusión. Cap. III y IV. 
[5] Freud S. “El porvenir…” ob. cit. Pag. 48
[6] Lacan Jacques. “Discurso de clausura de las Jornadas sobre las psicosis en el niño” El Analiticón. Psicoanálisis con niños. Correo Paradiso. Fundacion del campo freudiano. 1987. Pag:13
[7] Laurent  Eric. Hay un fin de análisis para los niños. Uno por Uno. Revista mundial de psicoanálisis. Nº39. Invierno 94.Pag 34.






28 junio 2020

Boletin on line







Al-a-limón
Boletín digital del CID-Tucumán (IOM2)
Editorial – Junio de 2020
     “Al alimón” significa conjuntamente, permitiendo expresar que dos o más personas hacen algo en forma conjunta, tenga lugar tal colaboración al mismo tiempo o no, de modo tal que la simultaneidad no aparece como requisito indispensable, aunque pueda incluirla. Es por ello que desde la Secretaría de Publicaciones del CID Tucumán (IOM2) decidimos nominar “Al-a-limón” al Boletín Digital de nuestra institución, con cortes arbitrarios a tal expresión a fin de delimitar una orientación (“al”) hacia el “a” como agente-causa de una producción escrita, con las marcas indelebles de la territorialidad y la singularidad regional sintetizadas en el S1 “limón”, fruta tradicional tucumana.
     “Al-a-limón” es un proyecto que emerge en un contexto en que el real biológico que significa el SARS-COV-2 y su consecuente pandemia de la COVID-19 irrumpieron en la escena planetaria, dando lugar a implicancias directas en todo lo atinente a la vida en comunidad como efecto de las más diversas intervenciones de los Estados, razón por la cual la práctica analítica no ha sido ajena a ello, produciéndose debates incesantes en los campos políticos, epistémicos y clínicos. En este punto, “Al-a-limón” como boletín digital buscará transformarse en el medio a través del cual tanto los integrantes del CID Tucumán, como así también colegas de la región noroeste del Instituto Oscar Masotta (IOM2), y al mismo tiempo todo practicante del psicoanálisis ligado al campo freudiano, puedan materializar en un escrito sus decires singulares frente a la actual contingencia (y aquellas por venir), buscando poder nombrar aquello que la emergencia de lo real se encarga de agujerear. A modo conjunto, haciendo serie que permita el pasaje de la contingencia del real a lo necesario de un escrito que promueva el lazo entre pares.
     Éric Laurent1 afirma que a partir de la inexistencia del Otro, que garantizaría el real de la ciencia, allí surgió otro real para el sujeto que vive en el lenguaje. Siguiendo sus postulados, en este punto ubicará la angustia, la esperanza, el amor, el odio, la locura y la debilidad mental en tanto afectos y pasiones que surgirán en el punto de encuentro de nuestra confrontación con el virus. Justamente son todas ellas las que nuestros analizantes traen a sus sesiones, sean las mismas en modo remoto a partir del variopinto de objetos técnicos que el capitalismo nos proporciona, sean a modo presencial en función del retorno al consultorio posibilitado en aquellas localidades donde el aislamiento social, preventivo y obligatorio ha comenzado a flexibilizarse. Sería fundamental que las hipótesis esbozadas respecto al porvenir de la práctica analítica a partir de este real no queden condicionadas en sus investigaciones a lo que el amo político decida en tanto medidas sanitarias, sino que encuentren al interior del discurso analítico el terreno fértil para su continuidad. Es una apuesta que “Al-a-limón” contribuya a tal fin.
     La variable tiempo es de aquellas que probablemente más haya sido convocada en las conversaciones sobre el impacto del real pandémico a nivel social y lo relacionado al hacer con otros, como también lo referido al modo singular en que los sujetos procesarán la incertidumbre y la oscuridad del túnel en cuyo final aparecería la luz de la vacuna, “única salida verdadera”2 (Éric Laurent dixit). En “Historia de la Eternidad”, Borges presentaba cierto optimismo respecto a la idea de lo eterno: “¿Cómo pude no sentir que la eternidad, anhelada con amor por tantos poetas, es un artificio espléndido que nos libra, siquiera de manera fugaz, de la intolerable opresión de lo sucesivo?”3. Queda claro que pensar el confinamiento como un freno transitorio a la vorágine de la versión posmoderna del capitalismo se lleva bien con estos planteos borgeanos, pero tenemos un envés de la eternidad que es la trabajada por Lacan4 en Momento de Concluir, donde la pensará como una salida fuera del tiempo. Allí Lacan recusará el culto de lo eterno buscando que prevalezca lo temporal. Quizás sea un aporte de relevancia del psicoanálisis de orientación lacaniana en esta contingencia trabajar por reintroducir algo de la dimensión temporal. Y en este aspecto se pensó Al-a-limón, como una invención que encuentra en esta época su nacimiento y cuyo devenir en el tiempo no esté sujeto a la angustia ligada a lo eterno sino a la ética del deseo de cada uno puesta en el acto de la escritura. Por éso en este plano seguiremos a Lacan a la letra: “La invención es el escrito”5.
Miguel López
Secretaría de Publicaciones
CID Tucumán (IOM2)

  1. Laurent, É. (2020). El Otro que no existe y sus comités científicos. En Virtualia N°38. www.revistavirtualia.com
  2. Ídem 1.
  3. Borges, J. L. (2011). Historia de la Eternidad (1936). En Obras Completas 1 (1923-1949). Bs. As.: Sudamericana.
  4. Lacan, J. El Seminario, libro 25, Momento de Concluir. Clase del 15/11/77. Inédito.
  5. Lacan, J. El Seminario, libro 21, Les non-dupes errent. Clase del 9/4/74. Inédito.

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25 junio 2020

Conferencia "Matar por placer" Graciela Ruiz

 Seminario Clínico 2020  
 Conferencia: “ Matar por placer”
                                                
                                 “En el derecho se palpa cómo el discurso                                           estructura el mundo real" 1 

La expresión jurídica “homicidio por placer”  comenzó a circular en los medios a partir del asesinato de Fernado Baez Sosa, en Villa Gesell. Se trata de  un agravante del  homicidio simple. No es algo nuevo, está en el artículo 80 del código penal. En el cual podemos leer  : "se impondrá reclusión perpetua al que matare por placer, codicia, odio racial, religioso, de género o a la orientación sexual, identidad de género o su expresión". La mayoría de los abogados coincide en la dificultad  probatoria  por el carácter subjetivo que tiene. 
La pulsión tanática y la pulsión erótica se inscriben, según las épocas, de diferentes maneras en el Otro social.  En el discurso Amo y  más precisamente  en el discurso jurídico. 
El aborto, el incesto, la violación, la violencia sobre las mujeres, fueron consideradas de muy diferentes maneras en distintos momentos de la historia. Acorde con esto varía el tratamiento que se le daba ya sea de tolerancia e indiferencia  o condena moral o jurídica. La violación no era un crimen incluso durante  la primera parte del siglo XX, el aborto recién fue considerado después de los enfrentamientos bélicos que hicieron que el número de nacimientos  fuese de interés nacional.
Las obsesiones con la pulsión erótica pasaban por los cuatro pecados capitales, coitus interruptus, homosexualidad, bestialismo y masturbación. Estas modalidades obsesionaban a los educadores, a los religiosos y a los médicos. 
El mundo real convulsiona y empuja hacia la aparición de significantes nuevos. Significantes que a su vez estructuran el mundo real.
El éxito de los significantes amos depende del poder de fijar sentidos comunes para una comunidad determinada a partir de una autoridad reconocida.  Por  ejemplo, un significante exitoso es “violencia de género” o también  “femicidio” o  “bullying” 
La expresión “crimen por placer”  parece tener cierta afinidad con la perspectiva analítica. Aumentar la condena de un homicidio considerando la satisfacción que hay en juego es la consecuencia  del avance de violencias más cínicas y del empuje al goce que se dan en la actualidad.
En el sentido estricto todo hecho de violencia implica un goce, porque implica  el ejercicio de una fuerza, la intervención de un cuerpo sobre el otro. Hay una satisfacción pulsional que siempre acompaña al ejercicio de la violencia. El paradigma del “goce de matar” está en la crueldad.2  
Cuando el hecho de violencia está inmerso en un entramado simbólico este le da un sentido, un objetivo. Como dice Lipovetsky de las “violencias salvajes”,  son por venganza o por honor. Intentan  restablecer un orden simbólico perdido. 
Las “violencias modernas”, al ritmo del retiro del Otro, en la medida que “el Otro no existe”, van perdiendo el alojamiento en una ficción, se vuelven más evidentemente sin sentido. Ahí, es donde aparece la pregunta ¿Por qué lo hizo? Sin que ninguna razón lo justifique. Así como aparece la pornografía sexual, índice de que no existe la relación sexual, dice Miller, de igual modo tenemos la pornografía de la violencia. Es un ejercicio pulsional  independiente de algún  marco simbólico que revela más abiertamente la satisfacción en juego.
Pero esta descripción de “matar por placer”  no es  el rasgo más destacado del asesinato de Villa Gesell. Algunos artículos que aparecieron en ese momento y se  preguntaban  por la causa, coincidieron en interpretar la  violencia puesta al servicio de “ser macho”  o  “hacerse hombre”. Por ejemplo, el artículo de Juan  Branz   “Rugbiers: Matar para ser macho” que fue publicado en  la  Revista Anfibia . El diario  Pag 12, publicó el 16/2/20  una nota cuyo título era  “El rol de la violencia en el hacerse hombre.”3  En esta nota opinaron tres psicoanalistas. 
Uno de ellos plantea que el centro de la problemática es  ¿Cómo se logra la masculinidad? Y afirma que la masculinidad se trata de la subjetivación de la potencia y que así lo sostiene el psicoanálisis. 
Otra  intervención,  recuerda que esa cualidad de la masculinidad se adquiere en la escena totémica, en  referencia a Tótem y Tabú. Opina que los jóvenes están armando una especie de fiesta canibalística distinta. Hipótesis que a su criterio se corrobora, en la hamburguesa  que se comen después de dar muerte a Fernando. 
El segundo comentario  llama “ritual” a la secuencia que repetían, pegarle a alguien, filmar y verse. Se interpreta que es a partir de este “verse” que se reconocen como potentes.
Hay también una alusión a la clase social a la que pertenecen, clase que se identifica en la intención de hacer lo que quieren desconociendo la ley. Y eligiendo como “chivo expiatorio” al “negrito”. 
Otra intervención señala la cultura del gimnasio de las pesas y de los anabólicos que apunta a mirarse al espejo y ver un hombre potente, o una maquina. Tener  un cuerpo de hombre en el espejo sería un camino en la búsqueda de la masculinidad , se aclara oportunamente “imaginaria”.
Se agrega que  el “verse” no es lo mismo que “crecer o desarrollarse” (?) como hombres. Señala que en ese sentido eran muy importantes los “actos de perdida”  como testimonian los tangos. “El varón que perdía una mina”  Ser capaz de perder una mujer, eso lo hacía hombre. 
Otro comentario asemeja el acto asesino a los linchamientos en las redes sociales donde se observa el placer por la humillación y  la descarga de la hostilidad. 
Se señala como problema  la disolución de los ritos masculinos, como el batirse a “duelo”, o no respetar ciertas normas como, por ejemplo, “ no se le pega a una persona que está en el suelo o que pide que no se le pegue”. Se concluye que el problema es la disolución de las normas que codificaba la agresión. 
Hablando del problema en la búsqueda de la masculinidad, estos analistas hablan del mito, del ritual actual  el cibernético o el antiguo ritual en desuso, el cuerpo en el espejo, la pérdida del primer amor ejemplificado en el tango,  los ritos perdidos, la agresión sin códigos. Estos psicoanalistas hablan como antropólogos. 
Los antropólogos, sociólogos, filósofos… suelen abrirnos una ventana a la actualidad  sumamente importante. Pero a ese paisaje debemos de darle la propia lectura, para lo cual es muy importante no olvidar nuestra relación con el inconsciente en su sentido más amplio y con la singularidad del goce. 
No es cierto que el psicoanálisis piense  a la masculinidad como la subjetivación de la potencia, una afirmación de este orden justifica los alardes machistas. Que no son más que caminos inconducentes que encierran al sujeto ya sea en la mortificación narcisista o en la exigencia demostrativa  de los acting o de los pasajes al acto.    
La asunción del sujeto de su posición sexuada  es la consecuencia  del complejo de castración, como nudo y encrucijada.4 El malestar estructural de la sexualidad humana, plantea esta antinomia interna: asumir sus atributos a través de una amenaza o de una privación.  Existe esa contradicción,  para tener hay que poder pasar por el riesgo de no tener y  nada de esto es sin angustia.   Por esa razón frecuentemente se buscan otros  caminos que resultan sin salida, caminos fallidos. 
 “El hombre hace su “ser” enfrentando la amenaza de castración, nunca la enfrentan del todo, tienen una especie de lucha Hegeliana del amo y el esclavo. La vía que propone Freud es enfrentar la castración lo que no quiere decir comportarse como un psicópata o romperles la cara a todos los hombres como gran objetivo de la existencia o decir ni Dios ni Amo. Sino elegir a quienes uno reserva el afecto de admiración  y que la admiración no impida el punto en juego: enfrentar, en cierto tipo de combate, la amenaza de castración.” 5 
La asunción de una posición sexuada, vivir como un hombre o vivir como una mujer  no es imaginaria. Se logra a condición de enfrentar la propia forma de goce y soportar su conmoción e inconveniencia. La paradoja es que eso que me separa de la comunidad, del ideal y de la moral me permite inscribirme dentro de una posición sexuada.
Las referencias al mito que recién comentamos nos hacen recordar el esfuerzo de Lacan para ir del mito a la estructura. Sobre Tótem y Tabú retengamos el comentario de Lacan, este mito articula el punto del reconocimiento de la hermandad, somos todos hermanos. Para Lacan “el origen de la fraternidad es la segregación. No hay fraternidad sin segregación. Estar juntos, separados del resto.” 6 
Lo más evidente del caso de Villa Gesell es que los sujetos sostienen su “ser hombre” de la pertenencia a una fraternidad que se sostiene a su vez de la segregación. Juan Branz, escribe en el artículo citado:  “ el  discurso y la práctica que me convierte en macho, es exhibir la fuerza con la cual convierto al otro en puto. Perpetuar al otro en ese lugar  “puto” o “negro” es el medio para celebrar la propia masculinidad  blanca”.   
El rechazo primordial racista
Hay un  desarrollo previo a los discursos en el que  Lacan comienza a despejar esta idea de la segregación fundamental. Se trata del escrito “Los tiempos lógicos y el aserto de certidumbre anticipada, un nuevo sofisma” un largo título, un texto complejo que se sigue interpretándose. Donde se plantea el problema de los tres prisioneros, como un problema lógico. Que no tiene solución por la vía de la lógica clásica, por eso lo del nuevo sofisma, como parte del título. Es en este escrito en el cual se articulan los tres tiempos lógicos: instante de ver, tiempo para comprender  y momento de concluir.
Al final del escrito, Lacan aplica el aporte de la lógica colectiva que ha desarrollado sobre los tres prisioneros  a la inadecuación que se siente al afirmar “yo soy un hombre”. Es una inadecuación  que  se produce por  la dificultad  del yo de identificarse con una “proposición afirmativa universal”, al  “Todos los hombres …..” . “Hombre”  es una clase que comprende de manera abstracta a un número indefinido de individuos, se trata de una “generalidad” 7,8.  Es hipotética con relación a la existencia, puede ser un conjunto vacío, del tipo “todos los unicornios son azules”  De ahí la necesidad de articular el “hay uno que no” o “no hay uno que no”. En la lógica proposicional se trataría de dos tipos de cuantificadores el universal y el existencial. Se trata de la lógica aplicada a las fórmulas de la sexuación. Otra manera de decir lo mismo sería,  si no se puede definir la cualidad de la clase es necesaria la excepción. Se dice sobre la excepción a la regla que confirma la regla, no es esa la idea, no pasa por ahí. La excepción, en su cualidad de excepción hace presente que existe una regla, no la confirma, solo anoticia de su existencia. Además quien denuncia la excepción se  asume como aquel que está concernido por la regla y aporta la prueba de la existencia que  falta a la proposición universal. 
Lacan escande con los tres tiempos “lógicos” los pasos  que se dan para llegar a esta afirmación “ yo soy un hombre”.9  Para la identificación hace falta tiempo y la topología que nos indica como lo externo se encuentra en lo más íntimo del sujeto.
1. Un hombre sabe lo que no es un hombre.
2. Los hombres se reconocen entre ellos por ser hombres. 
3. Yo afirmo ser un hombre, por temor de que los hombres me convenzan de no ser un hombre. 
En el primer punto “hay uno que no”  revela que la asimilación humana es asimiladora de una barbarie, que parte de un rechazo primordial racista, afirmando saber lo que no es un hombre. 
La identificación final asumida por el aserto, es una identificación imaginaria, yoica, el juicio asertivo se manifiesta por una acción.  Eric Laurent  comenta la forma del “aserto subjetivo anticipado”, dice que le da un valor más verdadero a la afirmación. “Me afirmo” es una identificación conclusiva, una identificación como afirmación, en su relación con lo colectivo, con el Otro. Es una afirmación que puede tener el valor de un acto. Pero puede también suceder  que  la urgencia dada por la variable temporal que empuja a concluir, ante el temor de que el retraso engendre el error, introduce prematuramente la acción. Por el temor de quedar afuera de la identificación, el sujeto puede precipitarse en un pasaje al acto, con el acortamiento del tiempo para comprender. 
Esta lógica  hecha luz sobre múltiples situaciones.  Desde el rechazo y la crítica social más trivial, hasta la exclusión, el racismo y actos de crueldad habilitados al suponer en el otro la indignidad humana.  Lo necesidad de ataque y discriminación se genera por la propia necesidad  de identificación y pertenencia.

                                                                      Graciela Ruiz
                                                                       Abril 2020

  1Lacan Jacques, El Seminario 17 El Reverso del Psicoanálisis. Pág 16. Paídos, Bs. As. 1992                2 Citado en el libro La era del espanto del psicólogo alemán Wolfgang Sofsky. Sin marco simbólico se pasa al ejercicio de la violencia en sí misma. En  las guerras se trata de evitar a partir de las nomas del ejercito que haya satisfacciones personales, por el contrario en la masacre de los tutsis en Rwanda, la orden era no matar con armas automáticas sino con hachas y cuchillos, una experiencia más vivida en el cuerpo a cuerpo, sin ninguna razón solo para experimentar el goce en la matar.
3Rita Segato desde la antropología lo dice así. “Las mujeres hemos identificado nuestro propio sufrimiento y hablamos de él. Los hombres no han podido hacerlo. La violencia hacia los hombres por el mandato de masculinidad y por la nefasta estructura  corporativa de la fratria (hermandad) masculina.  La iniciación a la masculinidad es un tránsito violentísimo.” Segato Rita Contra pedagogía de la crueldad. Ed. Prometeo. Pág 16
4 Lacan Jacques “La significación del falo” Escrito 2.
5 Laurent E. Posiciones femeninas del ser. Pág 68. Ed Tres Haches.
6Lacan Jacques. El Seminario. Libro 17 El reverso del psicoanálisis. Pág. 121
7 Lacan. Diferencia entre colectividad y generalidad.
8 Lacan J. Seminario de la Identificación.
9 Lacan J. Escrito 1.  El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada… Pág 202.Comentado por Eric Laurent, en  “Las paradojas de la identificación” y en “El Otro que no existe y sus comités de ética” donde comenta la novela de Musil. “Las tribulaciones del estudiante Törless”